El Opel Astra afronta una nueva generación con un objetivo claro: seguir siendo relevante en un segmento C dominado por los SUV. Y lo hace sin complejos, apostando por un diseño más afilado, una tecnología de iluminación inédita en su categoría y una gama mecánica que mira de frente al futuro electrificado.
El primer golpe de efecto llega con el frontal. Opel no se ha limitado a retocar el Astra: lo ha reinventado. El nuevo Vizor es más estrecho, más preciso y está presidido por el emblema Blitz iluminado, que debuta en este modelo. A su alrededor, un juego de líneas luminosas horizontales y verticales crea una firma visual inconfundible, visible de día y, sobre todo, espectacular de noche. Es diseño con intención, no simple postureo.
La iluminación es, de hecho, uno de los grandes argumentos del nuevo Astra. Los faros Intelli-Lux HD, heredados del Grandland, incorporan más de 50.000 elementos LED capaces de adaptar el haz de luz en tiempo real. No solo evitan deslumbramientos: recortan vehículos con una precisión quirúrgica, mejoran la visibilidad en curvas y reducen reflejos en carreteras mojadas. Dicho claro: se ve mucho mejor y se conduce más relajado.

El interior mantiene esa filosofía de evolución inteligente. Opel estrena los Intelli-Seats de serie en toda la gama, con una hendidura central que reduce la presión sobre el coxis, especialmente útil en viajes largos. Quien busque un extra de confort puede optar por los asientos AGR con masaje, calefacción, memoria y tapicería ReNewKnit, un material 100 % reciclado y reciclable que encaja con la estrategia “Greenovation” de la marca.
En el apartado mecánico, el nuevo Opel Astra amplía su apuesta por la electrificación. La versión Astra Electric mejora su eficiencia gracias a una batería de 58 kWh que permite alcanzar hasta 454 km de autonomía WLTP, un avance notable que reduce la ansiedad por la carga en desplazamientos largos.
La gama incluye también un híbrido enchufable de 196 CV y 360 Nm de par, capaz de recorrer hasta 83 km en modo 100 % eléctrico. Estrena un nuevo motor 1.6 Turbo y una caja automática de siete velocidades, combinando prestaciones sólidas con una conducción suave y eficiente. A estas versiones se suman los motores diésel e híbridos, asegurando una oferta variada para todo tipo de conductores.
Otra novedad interesante es la tecnología V2L (Vehicle to Load). Esta permite utilizar el coche como fuente de energía externa para cargar bicicletas eléctricas o alimentar pequeños dispositivos. Un detalle práctico que suma puntos en viajes y escapadas.
El Astra no olvida su lado práctico. El cinco puertas ofrece hasta 1.339 litros de maletero y el Sports Tourer alcanza los 1.634 litros, con respaldos traseros 40:20:40. Mantiene sus dimensiones (4,37 m de largo, 4,64 m en el familiar) y se ofrece con tres acabados —Edition, GS y Ultimate— y ocho colores disponibles.
Conclusión rápida: el nuevo Opel Astra no grita, pero convence. Es más tecnológico, más eficiente y, por primera vez en mucho tiempo, realmente diferencial en su segmento. Y eso, hoy, ya es mucho decir.







