Galloper ha anunciado oficialmente los nombres de sus dos primeros modelos: Anayet y Gredos. La elección no responde únicamente a una cuestión comercial. La marca ha definido un criterio de naming basado en el territorio y la naturaleza de España, con el objetivo de que cada vehículo tenga un significado propio y reconocible.
La pick-up se llamará Anayet, en referencia a un antiguo sistema volcánico del Pirineo aragonés. El todoterreno recibirá el nombre de Gredos, por la sierra del Sistema Central que se extiende entre las provincias de Ávila, Cáceres, Madrid y Salamanca.
La estrategia combina un universo común —naturaleza, territorio, fuerza y movimiento— con dos identidades diferenciadas. Anayet se asocia a la energía y a la transformación de la actividad volcánica. Gredos evoca la montaña, la resistencia y la capacidad de desenvolverse en distintos tipos de terreno.
Galloper Anayet
El nombre Anayet procede del antiguo sistema volcánico situado en el Pirineo aragonés. Su cumbre alcanza los 2.574 metros de altitud, una referencia que la marca vincula con una perspectiva elevada y con la fuerza del paisaje de montaña.
En el plano del producto, Galloper presenta Anayet como una pick-up capaz de desenvolverse en diferentes entornos. El modelo busca combinar capacidad y funcionalidad con un nivel de comodidad adecuado para el uso diario.
La propuesta apunta, por tanto, a un vehículo que pueda actuar como herramienta de trabajo sin renunciar a una experiencia de conducción confortable. El concepto asociado a Anayet también incorpora ideas como la energía, la presión, el movimiento y la transformación, conceptos trasladados a una pick-up concebida para trabajar, avanzar y adaptarse a distintas necesidades.







