El panorama de la automoción en España atraviesa un momento de profunda transformación marcado por la incertidumbre económica y los cambios en los hábitos de movilidad. El reciente estudio presentado por la Fundación CEA y Continental, titulado “Seguridad vial ante el triple reto: la inflación, coches pesados y clima extremo”, pone de manifiesto una realidad preocupante: el bolsillo de los conductores se ha convertido en el único filtro a la hora de tomar decisiones al volante, relegando la seguridad a un segundo plano.
Con una muestra superior a los mil cien conductores encuestados, el informe radiografía las tensiones a las que se enfrenta el automovilista actual, lidiando con un encarecimiento generalizado de la vida y con las repercusiones directas de conflictos internacionales como la Guerra de Oriente Medio.
El combustible manda: el ahorro extremo en el carburante
La preocupación por el precio de los carburantes encabeza todas las listas de prioridades de los automovilistas. Según los datos del informe de Continental y la Fundación CEA, el 89% de los españoles ha adoptado medidas extraordinarias para intentar reducir su factura mensual de combustible. Las tensiones geopolíticas en Oriente Medio han disparado los costes en las estaciones de servicio, obligando a los usuarios a modificar sus trayectos, moderar la velocidad o buscar alternativas de movilidad más económicas.

Sin embargo, esta obsesión por el ahorro inmediato choca frontalmente con el abandono de rutinas básicas que son completamente gratuitas y que ayudan de manera directa a optimizar el consumo. Un claro ejemplo se encuentra en la presión de los neumáticos. Mantener los niveles recomendados por el fabricante puede mejorar la eficiencia energética del vehículo hasta en un 3%. A pesar de ello, el estudio revela que tres de cada cuatro conductores (el 73%) ya no revisa la presión de forma manual, confiando de manera ciega en el testigo automático del salpicadero. Esta dejadez no solo incrementa el gasto en combustible, sino que desgasta prematuramente las cubiertas y reduce drásticamente la seguridad en carretera.
La peligrosa tendencia de posponer el mantenimiento
La presión inflacionista también está pasando factura a la salud mecánica de los automóviles que circulan por las carreteras españolas. El 88% de los encuestados sitúa el precio como el factor decisivo a la hora de afrontar cualquier intervención en su vehículo, mientras que apenas un 6% prioriza la seguridad por encima del coste económico.
Esta mentalidad restrictiva provoca que más de la mitad de los conductores (el 59%) reconozca haber pospuesto alguna reparación o revisión necesaria por motivos estrictamente económicos. Desde pastillas de freno gastadas hasta amortiguadores en mal estado, la cultura del mantenimiento preventivo está perdiendo terreno frente a la economía de subsistencia. En este sentido, Alberto Muñoz, director de comunicación y relaciones públicas de Continental, recuerda que «el neumático es el único punto de contacto con el vehículo y el asfalto», incidiendo en que una correcta elección y mantenimiento no solo aportan seguridad activa, sino que son la herramienta más eficaz para recortar gastos en el día a día.
La paradoja de los SUV y los coches pesados
Otro de los grandes focos de análisis del estudio es el auge imparable de los vehículos de gran volumen, como los todocaminos (SUV) y los automóviles eléctricos. Aunque el mercado demanda este tipo de carrocerías por su aparente robustez, existe un notable desconocimiento sobre su comportamiento físico en carretera.
Por un lado, el 51% de los conductores admite que desconocía que el extra de peso de estos modelos incrementa de forma directa y considerable la distancia de frenado. Por otro lado, surge una contradicción llamativa: mientras el 58% de los usuarios considera que estos vehículos son más seguros para sus propios ocupantes, el 88% los percibe simultáneamente como un peligro potencial para terceros en caso de producirse un impacto.
Clima extremo y la barrera de la sostenibilidad
Los fenómenos meteorológicos adversos son cada vez más frecuentes en las carreteras españolas. Ante situaciones extremas como el aquaplanning provocado por lluvias torrenciales, el 87% de los encuestados afirma que reacciona de forma adecuada reduciendo la velocidad progresivamente. Del mismo modo, el riesgo de reventón por el calor estival es reconocido de forma casi unánime (91%). No obstante, el 78% desconoce las ventajas reales que aportan los neumáticos «All-Season» frente a estas inclemencias.
Finalmente, el informe aborda el compromiso medioambiental del consumidor. A pesar de los avances de la industria hacia productos más ecológicos, el 88% de los encuestados sentencia que el precio final es el factor determinante y descarta asumir un incremento en la factura por motivos de sostenibilidad. Como resume Rafael Fernández Chillón, presidente de Fundación CEA, resulta imperativo realizar una intensa labor pedagógica para concienciar de que invertir a tiempo en seguridad vial no es un lujo, sino una necesidad vital para evitar accidentes y averías catastróficas.

