Inspección que protege

El debate sobre la Inspección Técnica de Vehículos (ITV) suele centrarse en el resultado del examen oficial. Sin embargo, un reciente estudio internacional elaborado por la Universidad de Ciencias Aplicadas de Dresde (Alemania) ha sacado a la luz un factor crucial y poco visible: la ITV actúa como el principal motor del mantenimiento preventivo en los automóviles.

La investigación, realizada sobre una muestra de 11.606 turismos, analizó el estado técnico de las unidades justo antes de someterse a las revisiones y reparaciones previas a la inspección. Los datos son reveladores: solo el 40,7 % de los coches estaba totalmente libre de defectos antes de pasar por el taller. Si sumamos un 9,3 % que presentaba fallos leves, el estudio concluye que prácticamente la mitad de los vehículos habría suspendido la ITV si no hubiesen realizado un chequeo previo.

La antigüedad, factor clave

El paso del tiempo no perdona a la mecánica de nuestro vehículo. El informe destaca una relación directa entre los años de uso del coche y la cantidad o gravedad de los fallos detectados:

Primeras revisiones: Los turismos que acudían a su primera cita registraban una media de 1,6 fallos graves o peligrosos preexistentes.

Décima inspección (vehículos más veteranos): La cifra se dispara hasta una media de 4,2 fallos graves.

Estado crítico: Cerca del 80 % de los coches en su décima inspección presentaba deficiencias severas o incompatibles con una circulación segura antes de acudir al taller.

El peligroso absentismo de la ITV 

Para la Asociación Española de Entidades Colaboradoras de la Administración en la ITV (AECA-ITV), la fecha límite para pasar el examen genera un indispensable «efecto anticipatorio». La proximidad del examen motiva a los conductores a revisar frenos, neumáticos, alumbrado o emisiones antes de acudir al centro técnico.

El gran problema radica en el elevado nivel de incumplimiento en España, que roza el 30 %. Evitar la ITV no solo supone esquivar un control técnico independiente, sino eliminar ese incentivo para reparar averías ocultas.

Como advierte Guillermo Magaz, director gerente de AECA-ITV:

«Cuando cerca del 30 % de los vehículos obligados no acude a la ITV, no solo estamos perdiendo el control independiente sobre su estado técnico, sino también ese importante estímulo para el mantenimiento preventivo, aumentando el riesgo de siniestros viales y daños al medio ambiente».

Dos caras de la misma moneda

Mantener el vehículo a punto a lo largo del año y acudir puntualmente a la ITV son dos acciones complementarias e insustituibles. Garantizar la seguridad vial y reducir la siniestralidad en las carreteras exige mantener a raya el absentismo y entender que la inspección empieza mucho antes de cruzar la línea del centro de revisión.